Niña delante de la Chimenea

Niña delante de la Chimenea
Balthus. 1955. Óleo sobre lienzo. 190.5 x 163.9 cm. Metropolitan Museum of Art, Nueva York.

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La pintura de Balthus es una experiencia visual del deseo, el silencio y la pureza. Es una anotación intimista sobre la belleza y sus riesgos. Su obra es un pacto luminoso con el silencio y con los deseos ocultos que de manera comprensible nos pierden. Transmitir que la belleza y la inocencia encierran peligros insospechados fue la gran lección de la obra de Balthus

. Niña delante de la Chimenea es un claro ejemplo de ello. En una sala desierta aparece una niña observando su desnudez en un espejo. Todo lo que le rodea es una luz erótica, inquieta, que envuelve la escultural monumentalidad de la modelo, que parece tallada en mármol. Pese a la frialdad de la sala, la luz lo tiñe todo de calidez y es esa luz, junto a la postura de la niña, la que nos confunde con sus matices eróticos.
Balthus ha captado el carácter inquietante de la adolescencia, cuando la inocencia de la infancia es reemplazada por la sexualidad de la madurez, todo ello realzado por la postura de vouayer que adquiere el espectador que al observar el cuadro tiene la sensación de mirar a través de un agujero, espiando perversamente.